Águila Calva

Águila Calva

El águila calva (Haliaeetus leucocephalus), también conocida como águila americana, águila de cabeza blanca, pigargo de cabeza blanca o pigargo americano,2​ es una especie de ave accipitriforme3​ de la familia Accipitridae que habita en América del Norte, famosa por ser el símbolo nacional de Estados Unidos, figurando incluso en el Escudo Nacional de ese país.

Esta especie estuvo a punto de extinguirse en Estados Unidos a fines del siglo XX, pero su población se ha estabilizado y va en camino de ser retirada de la lista de especies en peligro del Gobierno de los Estados Unido

Los ejemplares inmaduros tienen plumaje pardo bataraz; la cabeza distintiva blanca y su cuerpo desarrollado surgen de dos a tres años más tarde, antes de la madurez sexual.

Esta especie se distingue del águila real (Aquila chrysaetos) por la cabeza parda de aquella y sus últimas plumas, que se extienden más abajo de sus patas.

Los especímenes más pequeños son los de Florida. Un adulto macho pesa 2,3 kg y tiene una envergadura de 1,8 m. Los más grandes son los de Alaska; las hembras pueden exceder los 7 kg y tener una envergadura de aproximadamente 2,5 m.

Ejemplar juvenil.
Las águilas norteñas son de la subespecie washingtoniensis y las sureñas leucocephalus. Están separadas aproximadamente en la latitud 38° N, o latitud de San Francisco; las norteñas bajan un poco más al sur en la costa del Atlántico, viéndoselas en Cabo Hatteras. El espécimen tipo de Audubon del “águila de Washington” fue nombrado así en honor de George Washington.4​ Las águilas que parecen excepcionalmente grandes como las de Alaska hicieron proponer como subespecie alascanus o alascensis, pero la variación es clinal y sigue la Regla de Bergmann.

El pigargo cabeciblanco forma una especie par con el pigargo europeo (Haliaeetus albicilla). Se produjo la divergencia entre ellas al comienzo del Mioceno Temprano (ca. 10 millones de años al menos —si los más viejos registros fósiles están correctamente asignados al género— (Wink et al. 1996).5​

El pigargo cabeciblanco es un poderoso volador y utiliza al máximo las corrientes termales (convectivas).

En estado salvaje su longevidad oscila entre los 20 y los 30 años, pero tiene capacidad de llegar aproximadamente a los 50. En cautiverio viven más tiempo aún, hasta los 60 años.

Los ejemplares inmaduros tienen plumaje pardo bataraz; la cabeza distintiva blanca y su cuerpo desarrollado surgen de dos a tres años más tarde, antes de la madurez sexual.

Esta especie se distingue del águila real (Aquila chrysaetos) por la cabeza parda de aquella y sus últimas plumas, que se extienden más abajo de sus patas.

Los especímenes más pequeños son los de Florida. Un adulto macho pesa 2,3 kg y tiene una envergadura de 1,8 m. Los más grandes son los de Alaska; las hembras pueden exceder los 7 kg y tener una envergadura de aproximadamente 2,5 m.

Ejemplar juvenil.
Las águilas norteñas son de la subespecie washingtoniensis y las sureñas leucocephalus. Están separadas aproximadamente en la latitud 38° N, o latitud de San Francisco; las norteñas bajan un poco más al sur en la costa del Atlántico, viéndoselas en Cabo Hatteras. El espécimen tipo de Audubon del “águila de Washington” fue nombrado así en honor de George Washington.4​ Las águilas que parecen excepcionalmente grandes como las de Alaska hicieron proponer como subespecie alascanus o alascensis, pero la variación es clinal y sigue la Regla de Bergmann.

El pigargo cabeciblanco forma una especie par con el pigargo europeo (Haliaeetus albicilla). Se produjo la divergencia entre ellas al comienzo del Mioceno Temprano (ca. 10 millones de años al menos —si los más viejos registros fósiles están correctamente asignados al género— (Wink et al. 1996).5​

El pigargo cabeciblanco es un poderoso volador y utiliza al máximo las corrientes termales (convectivas).

En estado salvaje su longevidad oscila entre los 20 y los 30 años, pero tiene capacidad de llegar aproximadamente a los 50. En cautiverio viven más tiempo aún, hasta los 60 años.

Las águilas de cabeza blanca pasan mucho tiempo posadas e inmóviles, aparentemente indiferentes al mundo, pero registrando los menores movimientos que se producen. Generalmente son aves solitarias, sin embargo, pueden concentrarse en gran número donde hay alguna fuente de alimento.

Una costumbre regular es robar de manera sistemática a las águilas pescadoras. El águila de cabeza blanca, desde un punto adecuado al cazadero del águila pescadora, espera la aparición de ésta y de la presa. Al darse cuenta de la persecución, el águila pescadora intenta escapar, pero el águila de cabeza blanca, que no lleva peso, la alcanza y hostiga hasta que este se ve obligado a soltar el pez y huir.

Alimentación

Águila calva pescando.
La dieta del águila calva es oportunista y variada, aunque se alimentan principalmente de peces. En la costa noroeste del Pacífico la truchay el salmón constituyen la mayor parte de su alimentación.7​ A nivel local, sin embargo, el régimen puede diferir sustancialmente del patrón general. En algunas situaciones, sobre todo en invierno, puede comer carroña de ballenas y focas. En la pesca, ya que no entra en el agua como el águila pescadora, mira los peces muertos o moribundos en la superficie del agua. Captura anguilas y peces voladores mediante sus poderosas garras. El águila calva es capaz de nadar si se siente amenazada o se ahoga.

Reproducción

Entrando al nido.
El águila calva se puede reproducir desde la edad de cuatro años, pero con mayor frecuencia a partir de los cinco años: cuando regresa al lugar donde nació (el fenómeno de filopatría).

La época de reproducción se extiende de octubre a abril en el sur de la distribución de la especie y de abril a agosto en el norte. Las parejas se reforman cada año y llevan a cabo el cortejo espectacular. Ambos socios son fieles el uno al otro durante toda su vida. Esta relación se termina cuando uno muere, o si la pareja no puede reproducirse.

Macho y hembra construyen el nido juntos, ya sea en el suelo, aferrándose a un precipicio o instalados en un arbusto o árbol, normalmente cerca de un cuerpo de agua. El águila calva construye el nido más grande de América del Norte: pueden alcanzar los 4 metros de altura y los 2,5 metros de ancho, pero la depresión central alcanza una docena centímetros (el más grande registrado fue de unos tres metros de ancho y seis de alto y pesaba más de dos toneladas).

La hembra pone generalmente dos huevos por año, a veces sólo uno o hasta tres, rara vez cuatro. Los huevos, blanco opaco, son de un promedio de 7,03 a 5,05 centímetros.9​ Pueden ser presa fácil de las gaviotas, cuervos, urracas, osos negros y los mapaches. El período de incubación promedio es de 35 días. Tanto el macho como la hembra cuidan de sus hijos y llevan a cabo la búsqueda de alimentos. Los polluelos abandonan el nido a la edad de diez a trece semanas.

Tanto el macho como la hembra cuidan de sus hijos y llevan a cabo la búsqueda de alimentos. A medida que los polluelos crecen, son cuidados solo durante el mal tiempo, y entonces uno de los padres permanece junto a ellos con las alas extendidas. Gradualmente aprenden a tomar su propio alimento y, en cuanto se desarrollan sus plumas, comienzan sus ejercicios de vuelo, batiendo sus alas e incluso volando unos metros. Finalmente los padres les inducen a volar libremente, recompensándoles con alimentos, pero todavía vuelven al nido hasta el fin de verano; entonces los padres los echan fuera.

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